En medio de las tormentas de la vida es importante reflexionar cuando la vida te sorprende con eventos inesperados, algo que cada momento es más cotidiano que casual.
Un día descubres que tu vida nunca más será igual, te sorprende un evento inesperado, doloroso, que te saca de tu zona de confort., y es ahí donde se inicia un camino, una nueva manera de ser, hacer y tener en el mundo. La única forma de sobrevivir es estar dispuesto de corazón a cambiar, a empoderarte de ti mismo, a quererte más y mejor, a entender que nadie va a hacer por ti lo que todo tu puedes hacer, es amarte profundamente. Es un proceso de transformación largo, complejo, que se realiza en el día a día y en lo cotidiano. Es el reconocimiento de que los demás no funcionan como tu imaginas que lo hacen, es romper la idealización del otro y de uno mismo, de pronto, ves que tu estas en pedazos, y el ideal o lo que pensabas que era la otra persona, no existe, entonces te encuentras desolado, ante esas estatuas de arcilla que se volvieron pedacitos. Y la oscuridad es total, pero hay una luz de realidad, el otro y yo seguimos existiendo, y podemos caminar por la aceptación y el reconocimiento. Se inicia una nueva vida, con los pies puestos en la tierra y con pasos firmes hacia el encuentro de uno mismo.
Entonces, la primera parte de este proceso de transformación es romperte en mil pedazos, luego viene el vislumbrar que esto no tiene marcha atrás, no volverá a ser como antes, será mejor. El tercer paso es ubicar un camino y empezar a dar pasos, con la fe y la esperanza, que construirás lo que pueda darte paz y hacerte feliz. El primer trayecto, se llama ¡¡¡Vivir sin culpa, nada puedes hacer si te inundas de ella, si crees que todo lo controlas y que por lo tanto es culpa tuya lo que está pasando, fuera culpa!!!! Tachada. La segunda parte del trayecto es irnos encontrando con la realidad amenazante, estoy maniatado, reconozco humildemente que existe una realidad más grande que yo, me inclino ante ella. La tercera parte del camino es asumir la responsabilidad, tendemos a culpar al otro, a poner la solución en manos de otro, a cruzarnos de brazos a esperar que todo se arregle mágicamente, y aquí es donde viene tomar conciencia de que yo también soy parte de este sistema de variables, que me condujeron a la situación donde estoy, y que, si no hay un cambio cualitativo en mí, mi situación tiende a empeorar. Aquí es donde se hace necesario limpiar el campo, y empezar a sembrar, para un futuro que será distinto, hacer y pensar algo diferente a lo que has venido haciendo, poniendo la semilla de los nuevos comienzos de amor por sí mismo y de respeto y reconocimiento de las otras personas como diferentes, y que no van a ser la solución a mi problema.
Entonces, te empoderas y empiezas a trabajar por amarte, por cuidarte, por considerarte, por reconocerte en tus puntos más y menos, y decides cambiar, buscas alternativas, ayudas. Eres responsable, pero no estas solo en el camino, porque hablar de las emociones, en este proceso, van de un lado para otro, la rabia, la tristeza y el dolor profundo que acompañan. Como encontrarnos con ellas, como reconocerlas como nuestras amigas, ellas nos dan la fuerza.
El contenido de esta entrada del blog fue escrita y autorizada su publicación por la Dra. María Cecilia Castro Salgado, consultora aliada del Development Team de Nabi Consulting.